Hato Mayor.- Setenta y dos años no han sido obstáculo para Doña Julia Esperanza Navarro, quien cada día al ritmo de canticos y décimas, realiza sus ventas de víveres, verduras, frutas y chucherías, para poder sustentarse, ya que vive en precarias condiciones.

Con una gracia peculiar Doña Julia Esperanza Navarro, atrae a sus clientes, quienes no solo disfrutan de sus ventas, sino también de sus canticos y sus décimas.

Las ganas de echar hacia delante hacen que esta mujer busque otras alternativas, por lo que no solo se limita a la venta de aguacates.

Además de vender sus productos, Navarro a sus 72 años y con escasos estudios realizados, aprovecho la ocasión para enviar un mensaje a la juventud, donde los instó dejar los teteos y ponerse a estudiar y trabajar por sus sueños sin importar los obstáculos.

Pero a pesar de tanta alegría, Doña Julia dice sentirse sin ayuda, luego de ser afectada por tormenta Isaías, hace exactamente un año.

Doña Julia quien dijo no haber sido tomada en cuenta luego de las inundaciones de Isaías en julio del año pasado, pidió al presidente Luis Abinader, ser reubicada y construirle una nueva vivienda.